dimecres, 7 d’agost del 2013

7. Arena en los ojos.

VII. Arena en los ojos.
Suena la noche,
Eco en tus palabras.
Amigos sin roce,
Las luces de un coche
Que sombras arroja
Sobre este silencio que moja
Esa maraña de sueños
Que vagan sin dueño
Por tu pelo revuelto,
Ahora al descubierto,
Por tus ojos de hielo,
Tu rechazo de arena.
Tranquilo, pequeño,
No hay duelo,
Por esta nueva derrota.
Y mientras el alba explota,
Y se quiebra mi espejo,
Observaré tu reflejo
Estallando en la pantalla.
Oyendo llover
Esas flores de almendro,
Que se niegan a caer,
Dónde se pudre mi alma.
Dónde no llegas tú.
Dónde no llega nadie.
Dónde una vez llegó,
Aquel que tenía la llave,
De este candado que cuelga,
De mi cuello, de mis labios.
Pasan las horas,
Se cierran los armarios,
Ya no quedan para mí,
Romeos extraños,
Julietas de estaño.
Ya no hay para mí,

Más que retazos.

6. Inmortal

VI. Inmortal
Eros borracho,
Ríe ante mi suerte.
Por este dardo que ha clavado
En mi corazón, En mi mente.
Se regocijan las Parcas,
Cortando mis hilos,
¡Cuán divertido debe ser,
Tejer tan infortunado destino!
Cae ese rayo, de vida y esperanza
Tras tu pelo revuelto,
Y esa media sonrisa
Que dibujan tus labios.
Desde esa noche te extraño
¡Deteneos agujas, no tengáis prisa!
Que Él aún no ha vuelto,
Él aún no ha hablado.
¡Detente Morfeo!
No me llames a tus brazos…
Que en esta noche mítica,
De luna creciente
y espejos rotos
Miraría todas sus fotos,
Buscando en todas mi rostro.
Para poder convencerme,
De que estuve a su lado,
Por un instante Inmortal.

5. Consolarte


V. Consolarte

Ángel maldito,
Ser de otro tiempo.
Malditos sean tus ojos,
Que no quieren mirarme.
Malditos sean, por flojos,
Mis sentidos,
Porque al verte
Vi lo más bello
Cruzar ante mí la calle,
Conmigo en segundo plano,
Cuando entraste en Cartel Verde
Mientras yo seguía fumando.
Maldito sea yo,
Por no haber estado
Tan cerca de ti…
¡Como a mí me habría gustado!
Malditos sean aquellos,
Que te han negado el cielo.
Que sepas, cariño,
Que aquello sin ti,
Parecía más bien el infierno.
Bendita y dulce Victoria,
Que conseguí al tocarte.
Pareció ser un sueño,
El poder consolarte,
O al menos intentarlo.

4. Mi Arte

IV. Mi Arte

Lo que sé me lo enseñaron
Viejos poetas y sus amores,
Serrano y sus canciones.
La vida y sus rencores,
Que tanto me han quitado.
Lo que sé me lo enseñaron,
Con sus errores mis muertos,
Mis vivos y sus recuerdos
Y Dianna con sus faltas.
Lo que sé me lo enseñaron
Esas criaturas mitológicas,
Con sus hazañas poco heroicas
Que ya deben estar hartas
De ser siempre mencionadas
En mis rimas, en mis versos.
Lo que sé me lo enseñaron
Aquellos que me rechazaron.
¡No quiero más de esos!
Aunque algo sí les debo
Por el dolor que me causaron.
Ciertamente, me inspiraron.
Me casé con mis ilusiones,
Los cánceres del amor las mataron,
poco a poco, lentamente
sin yo darme cuenta expiraron.

Fui el viudo,
me vestí de luto

Me fui quedando mudo.
Pero esos pequeños poemas
Robaron mi voz y susurraron
Al mundo las Grandes Verdades.
No son las ilusiones mis amantes.
Estoy casado con Mi Arte.
No estoy solo, no lo estaré
Nunca lo he estado.
Y aunque no estamos enamorados,
Es un matrimonio de conveniencia.
Matamos el tiempo juntos,
Bien hondo lo enterramos
Con los cánceres del amor,

Con las canciones de Serrano.

3. Daltónico

III. Daltónico


Lloré y lloré,
Como dijo Dianna.
Lo intenté evitar,
Le intenté dar la espalda.
Ya no hay fría barba,
Que mezo al viento.
Pero ese oscuro frío,
Sigue aquí, bien dentro.
El frío de ese café,
Que aunque helado,
Aún me quema.
Como su amargo azúcar
Que recorre hoy mis venas.
Como el verde humo,
Que llena mis pulmones.
Verde que no puedo ver.
La desdicha del daltónico,
Que ya no puede ver
El fondo de esa caja.
Esa vieja urna,
Que por aburrida,
Pandora dejó tapada.
Lloré y lloré,
Como dijo nuestra Dianna.
¿Cuándo  volveré,
A tener esa rubia barba?
¿Cuándo cumpliré…
Mis Promesas desastradas?

2. ¡El que nunca ha gritado!

II. ¡El que nunca ha gritado!
Que te jodan, Soledad.
No quiero más,
De tu puta mierda.
De tu validez incierta.
Que te jodan bien,
No quiero hablar,
De todo aquello,
Que me has hecho pasar.
Que te jodan, Soledad,
Ahora tengo amigos,
Ahora tengo Ego.
Te puedo oír, dirás:
-No es correcto usar,
Términos de esta calaña,
Eres un poeta, un escritor
Eres sensible, tienes maña,
Para encontrar bellas palabras.
-¡Que te jodan!- diré.
Digo lo que me viene en gana.
De mi mente al papel,
Lo que pienso escribiré.
¡Que os jodan!
A los que me rechazan.
Soy bueno, valgo mucho
Ya veréis cuando salga,
En todas las portadas,
De esos periodicuchos
Que fingís leer,
Para haceros los cultos.
¡Que te jodan autoestima!
Ups, lo he vuelto a hacer.
Me he tirado a otro,
Me metí en su cama, ¿y qué?
Algo me deben ver,
Si por una puta vez
No soy yo el que va detrás como un perro.
Vale, estoy como un cencerro.
Una frase larga, no encaja aquí.
¡Que te jodan estructura!
La poesía no es matemática.
No se puede medir,
No busques el ABBA
Es emoción, sentimiento
¡No es jodidamente estática!
Pregúntale a Dalí,
Era el puto amo.
Haces lo que quieres,
Vas por la calle gritas ¡Ano!
La gente me mira,
Les preocupa mi estado.
¡Que os jodan gente!
Soy así, por suerte he dejado
De imponerme posturas,
Mentiras sin sentido
Que siempre han tapado
El Enric de verdad,
¡El que nunca ha gritado!

1. Reflejo

I. Reflejo

No tienes carácter,
No tienes Chispa.
No tienes ese ‘algo’
Te falta carisma.
Desbordas la silla,
Eres obeso,
Gordo, soso y feo,
La pesadilla de todo estilista.
Crees tener talento,
Usas palabras sin sentido,
Que crees cultas, con acierto,
Te hacen creer un artista.
Pero no eres nada
No tienes nada.
Sí, tienes amigos,
Sí, tienes familia.
Son tu único aliento,
Te nutres de sus vidas.
¿Qué harás cuándo tengas
Que vivir por tu cuenta?
¿Acaso arrastrarás tu mundo?
¿Llevarás ese caos a cuestas?
Eres un iluso sin ilusiones,
Que pretende hacerse el duro.
Te derrumbas y levantas,
Para chocar con otro muro.
Buscas el amor,
Lo persigues incansable
Y atesoras con rencor,
Tus errores del pasado.
No has cambiado,
No te engañes.
Sigues siendo ese egoísta,
Que hizo daño a quien quería,
Que criticó y perdió de vista
Su norte, su carril, su vía…
Y aquí estás,
me miras con desprecio.
Y preguntas:
-¿Quién eres?-.
Soy tu enemigo,
El espejo.
Solo eso,
Tu estúpido reflejo.