dissabte, 1 d’octubre del 2016

Balla





Un ànima que balla,
que dansa sobre l'aigua
i giravolta en aquesta llum que tu rebutges.
Mormola paraules dolces
que un cop tu em xiuxiuejares a cau d'orella.
M'enceta la pell i em crema els ulls,
la seva lluentor és falsa i metzinosa.
I amb el teu rostre em crida i m'incita,
fa bullir la follia que una vegada plantares en mi.
Em clava les urpes i reclama el teu nom per ella,
el retorça i l'escampa,
l'esmicola en un polsim
que ni l'aire es vol endur.
El seu propi nom?
Una heretgia insidiosa cap a l'ídol,
cap a tu que ets al meu altar.
Tal criatura no pot ser qui fores.
I tu no hi ets,
Oblido que són éssers que em diuen pare.
La febre baixa i l'aire esclata.
fa temps que marxares.
De vegades oblido qui sóc jo i qui ets tu.
Qui vam ser i qui no serem.
Oblido que tu no ets el monstre, ni ets pas l'idol.

dimarts, 2 d’agost del 2016

Érem

Quan tu eres ferro, acer, una vía inamovible, una estructura ferma i ordenada, 
el formigó que suporta la càrrega;
jo era la fulla que busca el sol i doblega la branca, 
era l'arrel que esquerda el ciment i busca l'aigua. Érem natura corrupta; 
érem invenció i destrucció. Tu et nodríes de l'ordre i jo bebia anarquía, flors del mal fetes de llauna viva.

dimecres, 15 de juny del 2016

Si no hi sóc

Si no hi sóc, d’E. L. Agea



Si algun dia em busqueu i no hi sóc,
Ompliu el buit amb un bon home
Que us pugui abraçar i fer bons petons
Que us pugui omplir la vida de coses bones

Si algun dia em busqueu i no hi sóc
Doneu-li a Aquell les meves coses
Que Ell les sabrà tractar molt millor,
Que no convertirà en brossa tot allò que toca

Si algun dia em busques i no hi sóc,
Que Aquell et tracti com mereixes
Que parli quan toca i no el consumeixi el foc.
Que et pugui necessitar sense dependre

Si algun dia em busquen i no hi sóc
Que ocupi Aquell la meva plaça.
Deixin-lo ocupar el meu lloc
I l’aprofiti algú que sí s’hi esforça i escarrassa.

Si algun dia em busqueu i no hi sóc
Busqueu algú que pugui resistir sense esfondrar-se
Que no plori amb cada cop
Que pugui gaudir i viure sense angoixar-se.

Si algun dia em busqueu i no hi sóc
Seguiu un rastre de fracassos i llàgrimes
Seguiu la ferum de promeses trencades
Seguiu l’eco  de converses buides i vanes
Seguiu l’ombra de les decepcions i les faltes
Seguiu el rierol d’un futur truncat amb histories inacabades

Si us perdeu, pregunteu
als qui veieren la veritat i s’espantaren
als savis que entengueren i s’escaparen
als qui em van veure Com Sóc i m’abandonaren.

Però només si és que voleu,
Només si és que podeu,
Perquè si algun dia no hi sóc i no em busqueu
Ho entendré si no voleu trobar-me.

  

dimecres, 4 de maig del 2016

Lo siento.(nota informativa)



Siento no haber actualizado o escrito en todo este tiempo, pero mi vida ha tomado un camino en el que la poesía a penas tenía cabida.
Pero esto va a cambiar.
Estoy entrando en una etapa vital nueva, y muy emocionante.
Ahora tomaré el camino de la asertividad, de la fuerza, de perseguir activamente aquello que quiero.
Sin miedo a caer o hacerme daño.
Gracias, antiguo lector,
y bienvenido seas, recién llegado.

Motas

Motas.

de E. L. Agea



Soy una mota de polvo

que cae entre miles de sus iguales,

con su propia trayectoria,

con su propio ritmo.

Y aunque el viento sople

y lleve lejos a las otras motas,

yo seguiré cayendo,

la trayectoria será la misma,

el ritmo será el mismo.

Y la mota será la misma,

cayendo lentamente.

Cayendo dónde quiere,

cayendo cómo quiere.


(publicado originalmente como un hilo de twits en https://twitter.com/TeoriaDistimica/status/727950663322370048 )



divendres, 25 d’octubre del 2013

Casa de Arena

Esta temporada ha empezado algo floja (y tarde), pero aquí está:

Casa de Arena



Fuiste profeta en tu tierra,
Dándolo todo, te quedaste sin nada.
Perdiste tu rumbo en la niebla,
Volviste a tu casa de arena.
No hay Dios, no hay Suerte,
No hay Karma, no hay Fuente.
¿No hay nadie a quién culpar?
Lo dejaste todo atado
Y se ahogó sin poder escapar,
En aguas de costumbre calma.
Vuelves a ese mundo.
Te encierras, te estancas.
Preferiste la huida, a la pared y la espada.
¿Era una opción?
No, era una trampa.
Trampa estúpida y vaga.
Fuiste profeta en tu tierra,
Ahora estás sin palabras
Vagando por trampas de niebla.
Volviste a tu casa de arena:

Una costumbre estanca.

dimarts, 8 d’octubre del 2013


Nueva Temporada.


¡Pronto empezará la nueva temporada de poemas! He estado algo ocupado con la novela (Norte Hielo y Sangre) y los estudios, pero esto es algo que no puedo dejar a un lado.
Estaos atentos a las nuevas entradas.

¡Gracias por leer!

dilluns, 12 d’agost del 2013

La Hija de Nadie

La hija de nadie, por Enric L Agea.

La hija de nadie,
Ella avanza
Por la vida a su modo.
Mirando a su madre,
Vigilando no repetir
Los errores del pasado.
Con su pelo en llamas
Y su corazón helado.
Busca a alguien a quien amar.
O solamente, quizá,
Un abrazo en que morar.
-Estoy bien- dirá.
Pero le llora a los gatos.
Algo debe encerrar,
Su triste mirada.
Un muerto ¿verdad?
Su inocencia apuñalada.
En mundos de la noche,
Donde fue la presa,
De la bestia desalmada,
Que es la vida sin máscara.
¿Qué es la vida si no?
Ella lo sabe bien.
Por eso no encuentra a quién,
Regalar su confianza.
Algún iluso intentará,
Con bellas palabras ganársela.
Pero no lo logrará,
Ya partió una vez
El centro de su alma.
Lejos volará,
Cuando consiga sus alas.
Ángel caído,
Sin Dios, sin Dueño.
Intenta vivir el sueño
De una noche de verano
Cuando su vida es eterno invierno.
Poco a poco te sumirá
En su pequeño infierno.
De abrazos que flotan
En tormentas sin amor.
Solo ella se puede salvar
De su soledad autoinfligida,
De su tendencia autodestructiva.
Que hierva su corazón helado.

Distímia

Distímia, por Enric L. Agea

La temo.
La veo en mí.
Su tristeza en mi reflejo,
Sus suspiros en mi voz,
Su fallo en mi tropiezo.
Siento su miedo atroz.
La temo.
Acarreo con su herencia.
Ni su anillo en mi dedo,
Ni su broche en mi pecho.
Me legó la dolencia.
Me regaló la llave a la puerta,
Que abre un mundo de dolor.
Un mundo sin luz,
Un mundo sin color.
Dónde no importa el amor,
Solo importa la muerte.
Arrepentirme a cada paso,
Incapaz de sobreponerme.
Día Uno: Piensas.
Día Dos: Lloras
Día Tres: Esperas
Día Cuatro: Añoras.
Luego olvidas,
crees romper el ciclo
crees salir invicto.
Te bañas en sonrisas.
No puedes escapar.
La temo.
Me atrapa.
Vuelvo a empezar.

Sinsentido

Sinsentido, por E. L. Agea

Te miro sin saber
Si quiero estar ahí
Te miro sin querer
Saber si estoy allí.
Entre árboles de cristal,
Junglas de neones.
Tu cara sin faz,
Tu rostro en blanco.
Me agarro a este banco,
Indicativo de mi existencia
Río desde el fondo,
De este sinsentido.
Que esta risa te sirva,
Para verme divertido,
Cuando no lo soy.
Hablo de lo que no sé,
Mentiras sin sentido,
Que estas palabras te sirvan,
Para que pienses que he ido,
Dónde nunca voy.
Me agarro a este banco,
A tu rostro en blanco,
A este sinsentido,
Que me llevan a algo,
Que Yo, no sé…
Que Yo, no soy.

dijous, 8 d’agost del 2013

El Cuervo.

El cuervo.


Este pequeño escrito estaba perdido en una de mis antiguas libretas. Hace un tiempo me reencontré con él y he decidido publicarlo y compartirlo con vosotros. Perdonad la calidad, por suerte mi habilidad con la semántica ha ido avanzando con el tiempo. Es un homenaje a El Cuervo de E. Allan Poe, esta vez desde un punto de vista algo distinto.


El cuervo, por E. L. Agea

"Desperté yo alarmado, en una noche estival, sobre el regazo de mi amo, por un golpeteo lejano en la puerta de mi hogar.
       -Será un viajante perdido,
       que en el bosque debióse extraviar.
       Un pasante desfallecido,
       el hambre y la sed debiéronle acosar,
       que entre la bruma divisó nuestro hogar
       y buscando ayuda y cobijo,
       a nuestro portón ha debido llamar.-

Volé yo a la ventana, mirando al portal. Dirigí mis ojos,
       Pequeños tizones negros
       brillando a la luz del fuego,

mi mirada, al camino de tierra, voreado por pinaza. Del camino a la verja, barras de oscuro metal, siguiendo el jardín hasta el portón frontal.
¿Qué vieron mis ojos?
Oscuridad, solo eso,
Nada más.

Yace mi amo en la butaca, tranquilo no ha oído tan inquietante ruido, que la noche ha punzado como una estaca. Vuelvo a su regazo, duermo tranquilo, esperando el día en que mi dueño despierte, en que me observe con sigilo, como solía hacerme, con los ojos tras las lentes, brillando a la luz del fuego, como mis tizones negros.
      Pero sé que no lo hará,
      sé que no despertará.

No se levantará.
NUNCA MÁS."

17. Legado.

XVII. Legado

Aún, señor,
Si batalla, lucharé.
Si grita, lloraré.
Uno se acostumbra al dolor,
De no saber qué querer.
Dejarlo todo en manos
De quién no debes tener.
Esas fotos serán,
La lápida que me hunda.
Por mucho respeto que le infunda,
Debe usted clavarme
Esa última puñalada.
Pues no es mártir,
Quien no sufre por causa.
Y mártir quiero ser.
Busque otro sentido
A esta, mi absurda vida.
¿Lo ha encontrado?
No lo puede haber.
Pues esta es mi desdicha.
Del día ser pasante,
De la noche observador.
Pura estaca maldita,
De aquello que sea diversión.
No se vaya aún, señor,
Pues esto es un legado
Y le toca a usted ser portador
De esta amarga vida.
La del que el riesgo siempre evita,
La del que calla sin ser traidor.


16. Ya no habrá Olivo.

XVI. Ya no habrá Olivo

"Veo el mundo,
esta ola de sombras
Este infierno sincero.
Este escombro sin normas.
Veo el cielo,
esa nube de ámbar,
ese horizonte sin forma.
Y la radio te informa,
"Declaro ante el pueblo,
que este día aciago,
toma este trono,
un servil soberano.
-y subiendo el tono-
El mar se levante,
la tierra tiemble,
si este gentil hombre
no lleva a su gente,
a la más bella victoria,
a la última de las batallas,
a la vida meritoria,
que es la vida sin medalla.
Sin medalla de honor,
porque este pueblo no lo tiene,
¿de qué nos sirve el honor?
De honor el hambre no entiende,
de mérito no entiende la sed,
ni el frío de cetros y bandas.
Pues este pueblo sin su honor,
será un pueblo vivo,
será un pueblo a salvo"
Restalla en el cañón,
el grito de un herido.
¿Qué importa ya?
Si al morir ya no habrá olivo,
olivo que de sombra,
ni camino que andar.
Solo un muerto que olvidar,
y el clamor de un nuevo fin.
Porque, guerrero,
ya no hay lucha,
se hace la guerra al luchar
.Y solo si pudieras
quedarte quieto,
Habría tanta, tanta paz."


15. Arcoiris y Unicornios.

XV. Arcoiris y Unicornios

La miras y brilla,
escucha cómo te llama,
esa vieja cuchilla.
En tus muñecas estalla.
Siente cómo caen,
cómo llueven esas gotas,
de críticas, y errores,
rojas y preciosas.
Déjate caer,
siente los sabores
del óxido y el cobre.
De la muerte y su veneno.
Déjate caer,
deja que te atrape
El mundo y su peso,
imperioso, extenso.
Deja que te cubra,
deja que te tape.
No hay nada que ver aquí.
Nada que quieras que vean.
Si no, deja que lo lean
en tu último estado.
Que se ahoguen en tu pozo,
un pozo de cal y mierda.
No sabrás qué es el gozo,
¿por qué intentarlo siquiera?
Corre y coge esa cuerda,
cuélgate del árbol más alto.
Y rodéate el cuello con ella.
Piensa en arcoiris y unicornios,
pide un deseo a una estrella.
Mientras mueres por dentro,
mientras mueres por fuera.
Y así mientras te ahogas,
soñarás con que la magia vuelva.


14-b. Nada.

XIV-b Nada

Lo vi llegar cien veces,
Ese invierno estanco,
Ese infierno en blanco,
Mal llamado Amor.
Lo vi caer cien veces,
Entre gritos y luchas,
Besos y carícias rufas
Por la herrumbre del desgaste
Entre frío y calor.
Pero lo vi morir aquel día,
Marchando ella por la puerta.
Así quedaron desiertas
Palabras que el Silencio expía,
Insultos sin honor.
Insultos sin dolor.
Solo en la habitación,
Con el gusto amargo de ser espía
Presentose ante mí una aparición.
La Nada y el Silencio bailaban,
¡Sobre ella bailaban!
Disparándole con armas sin munición.
Y,
Ella soltó últimas palabras,
Marchose rompiéndose el corazón.
Y luego nada.
Nada se llevó.
Un vacío eterno,
en esta ciudad sin dueño.
Quizá una lagrima sucia,
recuerdo de un merecido adiós.

14. El Muro.

XIV. El muro

Llora la trompeta
Una vieja canción española
Tocan las palmas
Arden locutorios
Por esa gitana de la Mamola
Que ha encontrado a su princesa
Su amazona del mar profundo
Se besan, se acarician
Bajo esta niebla espesa
Bajo ese olor nauseabundo
Que inunda este barrio.
¡Derriban el muro!
Que San Roque alzó hace tiempo,
En contra de un amor tan puro.
Te quiero, dice ella
Bajo el latido de las mantas.
¿Por qué te escondes, cariño?
¡Llevad las cabezas bien altas!
Mientras yo espero,
Rescatar a ese príncipe mío.
Correr, cruzar el río.
Saltar polígonos y fábricas.
¿Por qué te escondes, cariño?
Perdido te busco,
Despierto hasta la madrugada.


12. Óxido

XII. Óxido

Vi aparecer,
Chispas en tu regazo,
Vi tus ojos arder,
Al ritmo del rock.
¡Saltas y gritas!
Poco puedo hacer yo.
No puedo escapar,
Me tiene atrapado
La luz del foco
El humo del Winston.
Que es ahora nuestro olor,
Tabaco sucio y sudor.
Los altavoces siguen gritando.
Poco puedo hacer yo,
Contra la marea de jadeos.
¡Mezclemos placer y dolor!
Un vil cóctel Molotov.
Me atas con amor,
Y cadenas oxidadas,
Que van royendo la entrada,
A este campo de batalla,
A este juego secreto.
No hablarás, serás discreto.
¡Ay de ti, si no lo fueras!
¡Ay de ti, si creyeras!
Que las tornas
No pueden cambiar.
Que nunca se me ocurra hablar,
De lo que ha pasado en esta cama.
Poco puedo hacer yo,
Si esta mañana
He creído entender
Tu adiós entre las sábanas.

11. La Tinta Permanece

XI. La tinta Permanece
Tempus Fugit,
Atramentum Manet.
Furia inútil,
Guardada en balde.

Barricas de vino,
Niebla en el bosque.
Gatos temblando,
A la luz de una vela.
Semillas de viento,
Que fuimos sembrando.
De estas tormentas,
Que nos van devorando.
¿De qué te sorprendes,
Viajero solitario?
Como tu petaca vacía,
Y mis pulmones de hollín,
Nuestro futuro oscuro,
Se perfila sin fin,
Contra ese bosque de pinos,
Dónde el camino se tuerce.
Dónde los perros aúllan,
A este destino que nos mece.
Fotos borradas,
Caras recortadas.
Un adiós
Que quise olvidar.
Tiempo perdido,
Tinta enquistada,
En estas manos,
Torpes y sin ritmo.
Estas manos,
Que tanto han visto.
Perdidas entre blanco
Blanco corrupto.
De sábanas limpias,
Sobre cuerpos sucios.
¿Es el lobo al que beso,
Vestido de abuelita?
Sé quién es, no me importa,
¡Que deshoje esta flor marchita!

El tiempo Huye,
La tinta permanece.
El destino destruye,
Aquello que te pertenece.